12 raciones
Bizcocho base:
5 huevos
100 g de azúcar
150 g de harina
Relleno de trufa base:
1/2 litro de nata
200 g de chocolate cobertura
75 g de azúcar
Baño bizcocho:
Agua y azúcar en las mismas cantidades
Aromatizar a gusto: licores (coñac, brandy, ron...) zumos (naranja, limón...) esencias ( vainilla, café...)
Preparar la trufa, mejor elaborar el día anterior. O de la mañana a la tarde.
Calentar la nata y el azúcar cuando hierva retirar y agregar el chocolate en trozos, remover con unas varillas hasta que se disuelva. Dejar enfríar.
Montar con la batidora como si de nata normal se tratase.
Montar los huevos con el azúcar hasta triplicar su volumen.
Añadir la harina tamizada, poco a poco sin mezclar fuerte, con movimientos envolventes.
Engrasar el molde con mantequilla o aceite y espolvorear con harina.
Rellenar el molde y meterlo al horno ya precalentado a 180º, durante 20 minutos.
Desmoldar y dejar enfríar.
Cortar en forma recta en discos de similar tamaño.
Reservar
Hacer el almibar, hervir el azúcar y el agua durante 3 minutos y aromatizar con el licor.
Emborrachar el primer disco de bizcocho con el almibar con ayuda de un pincel; rellenar la base de trufa, extender con espatula y tapar con el siguiente disco de bizcocho, presionar ligeramente y volver a emborrachar. Repetir hasta terminar.
Cubrir la totalidad de la tarta con el resto de la trufa con ayuda de una espatula, alisar y también los laterales hasta que quede uniforme.
Adornar a gusto, yo lo adorne con coco rallado.




